Skip to main content
¿En crisis o pensando en hacerte daño? No estás solo. Encuentra una línea de ayuda →

Comer bien

¿Cuánta proteína necesitas de verdad al día?

La proteína está de moda, y tanto ruido a su alrededor puede hacer que una pregunta sencilla parezca complicada. Aquí va una respuesta clara, una forma rápida de calcular tu propio número y lo que en realidad importa más que la cantidad de gramos.

Un plato cálido y colorido de frijoles, huevos, granos y verduras sobre una mesa de madera.

Photo by Shelley Pauls on Unsplash

Consejos rápidos

  • Calcula alrededor de 0.36 gramos de proteína por libra de peso corporal.
  • Incluye una fuente de proteína en cada comida, no en una sola porción grande.
  • Apóyate en frijoles, pescado, huevos y yogur, no solo en carne roja.

Abres cualquier red social y alguien te dice que comas más proteína. Polvos, barras, batidos, una meta estampada en cada etiqueta. Es suficiente para hacerte dudar si has estado fallando en silencio a la hora del almuerzo toda la vida.

Lo más probable es que no. La proteína importa, de verdad. Pero la cantidad que necesitas es más moderada, y más personal, de lo que sugiere la publicidad. Hagámoslo sencillo.

El número de base

La recomendación estándar, la cantidad fijada para que un adulto sano no se quede corto, es de 0.8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día. En libras, eso es alrededor de 0.36 gramos por libra, según Harvard Health.

Un ejemplo rápido. Una persona que pesa 75 kilos llega a unos 60 gramos de proteína al día. Para alguien de unos 63 kilos, está más cerca de 50 gramos. No necesitas pesar la comida ni contar cada bocado para acercarte a esa cifra. Tres comidas que incluyan cada una una fuente de proteína suelen llevarte ahí sin complicaciones.

Cuándo tu número es más alto

Esa cifra de base es el mínimo para un adulto promedio y bastante sedentario. Varias situaciones comunes la suben.

  • Haces ejercicio con regularidad. Quienes entrenan, sobre todo con pesas o haciendo cardio de resistencia, suelen necesitar algo más, a menudo en un rango de cerca de 1.1 a 1.5 gramos por kilogramo, para apoyar la reparación muscular, según Mayo Clinic.
  • Tienes más edad. A partir de los 40 y los 50 años, el cuerpo pierde músculo poco a poco. Comer un poco más de proteína, junto con mantenerte activo, ayuda a proteger la fuerza que te mantiene independiente y firme de pie.
  • Te estás recuperando de una enfermedad, una cirugía o una lesión. Tu cuerpo se está reconstruyendo, y la proteína es parte del material con el que lo hace.

Si algo de esto te aplica, apuntar un poco por encima del número de base es razonable. No hace falta perseguir cifras enormes. Mayo Clinic señala que consumos por encima de aproximadamente 2 gramos por kilogramo al día son más de lo que la mayoría de las personas tiene motivo para comer.

De dónde debería venir

Aquí está la parte que los anuncios de suplementos se saltan. Harvard Health hace una observación que vale la pena repetir: no leas "come más proteína" como "come más carne". Lo que viene acompañando a la proteína importa tanto como la proteína misma.

Buenas fuentes de todos los días incluyen:

  • Frijoles, lentejas y garbanzos
  • Huevos
  • Pescado y pollo
  • Yogur griego natural y otros lácteos
  • Tofu, tempeh y edamame
  • Nueces, semillas y granos integrales

Apoyarte en plantas, pescado y pollo, en lugar de mucha carne roja o procesada, te da proteína junto con fibra, grasas saludables y vitaminas que tu cuerpo agradece. Repartir la proteína entre tus comidas, en vez de cargarla toda en la cena, también suele funcionar mejor que una sola dosis grande.

Un recordatorio amable

Antes de reorganizar toda tu lista del súper, ten en cuenta que el adulto promedio en Estados Unidos ya come más proteína que el mínimo, informa Harvard Health. Para muchas personas, la respuesta honesta a "¿estoy comiendo suficiente proteína?" es sí.

Eso no quiere decir que la proteína no sea importante. Quiere decir que la cantidad de gramos rara vez es lo que se interpone entre tú y sentirte bien. Un plato balanceado, suficientes verduras y comidas que de verdad puedas mantener te llevarán más lejos que cualquier nutriente por sí solo.

Y más no es automáticamente mejor. Acumular proteína suele significar dejar fuera otra cosa, y el exceso rara vez vale la pena.

Una forma sencilla de repartirla

Si quieres ser un poco más cuidadoso, deja la calculadora y simplemente arma tu día con proteína en cada comida. Huevos o yogur en la mañana. Frijoles, pescado o pollo al almuerzo. Algo parecido en la cena. Un puñado de nueces o un trozo de queso cubre la mayoría de los antojos. Ese ritmo tiende a dejarte cerca de tu meta por sí solo, y tu cuerpo aprovecha mejor la proteína cuando llega a lo largo del día en vez de en una sola porción grande de la noche.

Esto también te mantiene más lleno y estable entre comidas, lo que sin hacer ruido favorece tu energía y tu ánimo. Sientes el efecto de un plato balanceado mucho antes de notar un número en un rastreador.

Cuándo preguntarle a alguien que conoce tu cuerpo

Las pautas generales son un punto de partida, no una receta. Si tienes enfermedad renal, diabetes, estás embarazada o amamantando, o estás considerando una dieta alta en proteína o suplementos, conversa primero con un médico o un dietista registrado. Ellos pueden fijar un número que se ajuste a tu salud, no a la de un desconocido. Esa es la diferencia entre un consejo y un cuidado real, y vale la pena la conversación.

Fuentes

Antes de irte: una nota sobre el cuidado

Keep Calm ofrece herramientas educativas y gratuitas de autoayuda. Esto no es consejo médico, diagnóstico ni terapia, y no sustituye la atención profesional. Si algo aquí resuena como algo más que el estrés cotidiano, buscar a un profesional es un paso firme y sensato.

If you are in crisis or thinking about harming yourself, you are not alone. In the US, call or text 988 (Suicide & Crisis Lifeline, 24/7), text HOME to 741741 (Crisis Text Line), or call 911 in an emergency.